Violencia y narcotráfico arremeten contra el fútbol amateur en Chile
La Asociación Regional de Fútbol Amateur (ARFA) ha denunciado una estructura de infiltración que va mucho más allá de la violencia en las gradas. El crimen organizado ha encontrado en los clubes amateur una plataforma de validación social y operativa con financiamiento y reclutamiento.
Nicolás Vidal, de 25 años y perteneciente al Club Estrella Roja, fue asesinado el pasado domingo 1 de marzo de un disparo en pleno campo de juego. Foto: Captura de pantalla
5 de marzo de 2026 Hora: 18:31
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El fútbol amateur en Chile, históricamente el corazón de las comunidades y el tejido social más extenso del país, atraviesa hoy su crisis más profunda. Lo que nació como un espacio de esparcimiento para la clase trabajadora y joven, hoy se ve empañado por una ola de violencia sistémica e infiltración de economías ilícitas que amenazan con desarticular la práctica deportiva en los barrios.
La gravedad de la situación alcanzó un punto de no retorno tras el trágico suceso en la Llolleo, provincia de San Antonio. Durante un encuentro de la Copa de Campeones, el futbolista Nicolás Vidal, de 25 años y perteneciente al Club Estrella Roja, fue asesinado el pasado domingo 1 de marzo de un disparo en pleno campo de juego. Un padre de dos hijos y trabajador portuario. Vidal se encontraba en el «lugar equivocado en el momento equivocado», según su club.
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La violencia estalló justo después del pitazo final, cuando el encuentro entre Estrella Roja y Cerro Alegre finalizó en un empate 1-1. Ricardo Tobar, presidente del Club Estrella Roja, denuncia que el director técnico del equipo rival habría liderado un grupo violento de 30 personas contra su hinchada, dejando varios heridos y culminando en el trágico disparo que le arrebató la vida a Nicolás. Pese a los esfuerzos médicos en el hospital Claudio Vicuña, el joven futbolista no pudo ser salvado.
Tras el brutal asesinato de Nicolás Vidal, el ministro de Seguridad Pública de Chile, Luis Cordero, admitió que estos «eventos tienen particularidades en los lugares, en los medios utilizados y en los sujetos que intervienen». Más adelante, el ministro señaló una «preocupación sobre el uso de recursos en deporte amateur y particularmente en fútbol, y particularmente el origen de esos recursos». Una clara alusión a la financiación ilícita que podría estar detrás de la escalada de violencia.
Luego, Valenzuela, presidente de la Asociación de Fútbol Osmán Pérez Freire, afirmó que «todo esto se radica en que el narcotráfico está invadiendo el fútbol amateur.
Este incidente no fue una riña aislada, sino el síntoma de una enfermedad mayor: El uso de las canchas como escenarios para el ajuste de cuentas y la exhibición de poder de bandas delictivas.
La Asociación Regional de Fútbol Amateur (ARFA) ha denunciado una estructura de infiltración que va mucho más allá de la violencia en las gradas. El crimen organizado ha encontrado en los clubes amateur una plataforma de validación social y operativa con financiamiento y reclutamiento: bandas dedicadas al tráfico de sustancias ilícitas actúan como «patrocinadores», proveyendo uniformes de alta gama, pagos a jugadores destacados y financiamiento para viajes, ganando así la lealtad de la juventud local.
También con el lavado de activos: la falta de una fiscalización financiera rigurosa en organizaciones pequeñas permite que el dinero de origen ilícito sea «blanqueado» a través de supuestas donaciones y mejoras de infraestructura.
Para entender la magnitud del problema, es necesario mirar el contexto estadístico. El fútbol amateur en Chile moviliza a cerca de un millón de jugadores inscritos y miles de clubes a lo largo del territorio. Es la organización civil más grande del país, superando con creces la estructura del fútbol profesional.
La reciente desafiliación definitiva del Club Cerro Alegre tras incidentes violentos es una medida administrativa necesaria, pero según los dirigentes, insuficiente. «Estamos sancionando el síntoma, pero no la causa. La causa es el abandono del Estado en materia de seguridad pública», señalan voceros de la ARFA.
Pese a los esfuerzos de las asociaciones por mantener la disciplina, la presencia de armas de fuego y la ausencia de resguardo policial efectivo han dejado a los árbitros y dirigentes comunitarios en una situación de total vulnerabilidad.
Autor: teleSUR: dr - JB
Fuente: Agencias




